- No estás cometiendo un error Bella. Da la impresión de que estás asustada tontamente, y adivino que es porque me tienes miedo a mi, o a lo que yo pueda pensar. Ya sé que te he dicho un monton de cosas sobre el matrimonio, y no es que las valla a retirar, pero necesitas darte cuenta de que estas cosas se aplican especificamente a mi. Tú eres una persona muy diferente. Tú cometes tus propios errores, y estoy segura que tendras tu propia ración de cosas que lamentar en tu vida, pero la irresponsabilidad nunca ha diso tu problema, corazón. (...) Mi niñita de mentalidad tan madura. Afortunadamente, pareces haber encontrado un alma tan madura como la tuya .
- ¿No te has vuelto... loca? ¿No crees que cometo una equivocacíon monumental?
- Bueno, vale, habria preferido que esperaras unos años más. Quiero decir, ¿acaso te parezo tan mayor como para ser una suegra? No me contestes a eso. Pero todo este asunto no tiene que ver conmigo, sino contigo. ¿Eres feliz?
- No lo se. Ahora mismo siento como si todo esto fuera una especie de experiencia extracorporal.
- ¿Él te hace feliz, Bella?
- Si, pero...
-¿Acaso piensas que podrias querer a algún otro?
- No, pero..
- ¿Pero qué?
- ¿ Es que no me vas a decir que sueno exactamente como cualquier otro adolecente caprichoso tal como ha sucedido desde el comienzo de los tiempos?
- Tú nunca has sido una adolecente, cielo. Sabes lo que te conviene.