Ya lo vés, que no hay dos sin tres, que la vida va y viene y no se detiene.. y que se yo.

Dar solamente aquello que te sobra nunca fue compartir, si no dar limosna, amor. Si no lo sabes tú, te lo digo yo.
Después de la tormenta siempre llega la calma, pero sé que después de ti no hay nada.

¿Quién te va a entregar sus emociones? ¿Quién te va a pedir que nunca la abandones?