Me sorprende a veces la maldad de las personas que hay alrededor de uno.
Yo no fui jamás una belleza de revista. Yo era una chica sencilla en permanente intento de agradarle al mundo, a los vecinos, a los compañeros, a los desconocidos, al que atiende el kiosco, etc. Y cuando digo sencilla, no digo 'fea'. Soy linda, lo vi en el espejo, pero quizá no tan linda como para que él se desespere por mi. Soy un poco más alta que el promedio (?). Soy morocha, de contextura potente, no soy flaquísima palito pero tampoco soy gorda. Soy morocha, tengo el pelo largo, los ojos marrones y la costumbre estadounidense de depilarme las cejas un poco de más, boca carnosa, pestañas a montón.  Si fuera un hombre, saldría conmigo. Soy linda, pero me aburriría a los dos días. No me hubiera tenido de pareja, pero si de amiga.