'Vos sabes que todo el tiempo yo necesito que me digan que me quieren. Te juro que pensé que te habías dado cuenta que a pesar de lo tonta que soy, tengo un corazón muy frágil.'
'Por ejemplo, el dolor. ¿Sabes que existe un síndrome de incapacidad genética para percibir el dolor? Pues si, existe; y los niños que nacen con esa enfermedad mueren muy temprano, porque  no advierten las heridas que se hacen ni descubren las infecciones en sus inicios. Son críos que se abrasan al apoyarse en estufas hirvientes o que no cambian de postura durante horas, de manera que a menudo se le necrosan los brazos y las piernas. Quiero decir qe incluso el dolor, tan abominable, tan impensable, tan inadmisible, puede ocupar un lugar en el sistema, puede tener una razón de ser: de hecho, nos ayuda a mantenernos vivos.
La armonía interna de las cosas: que en lo que somos, por mucho que parezca utópico y ridículo, también interviene el bien de un modo necesario.'