Yo pienso que no son tan inútiles las las veces que te vi. Te marchas ¿y qué?, yo no intento discutírtelo, lo sabes y lo sé. Al menos quédate solo esta noche, prometo no tocarte, está seguro.
Hay veces que me voy sintiendo solo, porque conozco esa sonrisa tan definitiva. Esa sonrisa que a mi misma me abrió tu paraíso.
Dicen por ahí que con cada hombre hay una como tú. Pero mi sitio lo ocuparás con alguna, igual o mejor que yo, lo dudo. ¿Por qué esta vez agachas la mirada?
Me pides que sigamos siendo amigos. Amigos ¿para qué? maldita sea. Yo a un amigo lo perdono, pero a ti te amo.
Hay una cosa que yo no te he dicho aún. Que mis problemas sabes que se llaman . Solo por eso tú me ves hacerme la dura, para sentirme un poquito más segura.
Y si no quieres ni decir en qué he fallado, recuerda que también a ti, te he perdonado, en cambio tu dices: Lo siento, no te quiero, y te me vas con esta historia entre tus dedos.