"El cielo, si es que existe, debe ser un instante de sexo congelado. Hablo del sexo con amor, del apasionado encuentro con el otro. Si el sexo fuera una cuestión puramente carnal, no necesitaríamos a nadie más: quien  nos iba a entender mejor en nuestras necesidades que nuestra propia malo, quienes nos iban a conocer y querer más que estos cinco dedos. Si el onanismo no nos es suficiente es porque el sexo es otra cosa. Es salir de uno mismo. Es detener el tiempo. El sexo es un acto sobrehumano: la única ocasión en la que vencemos a la muerte. Fundidos con el otro y con el Todo, somos por un instante eternos e infinitos, polvo de estrellas, magma incandescente y granos de azúcar. El cielo, si es que existe, solo puede ser eso." 

R.M.